El rendimiento del almacenamiento influye directamente en la fluidez y rapidez con la que se ejecutan las aplicaciones. Los SSD NVMe, al ofrecer velocidades de lectura y escritura mucho más altas que los SSD SATA, permiten que programas exigentes como editores de vídeo o juegos carguen archivos en menos tiempo, mejorando la experiencia del usuario.

En el uso cotidiano, esta diferencia se traduce en un sistema operativo más ágil y tiempos de espera mínimos al abrir documentos, navegar por internet o realizar multitareas. Además, la menor latencia de los NVMe reduce el retardo en procesos que requieren acceso constante al disco, como la edición fotográfica o la gestión de bases de datos.

  • Arranque del sistema: NVMe puede reducir el tiempo a la mitad respecto a SATA.
  • Carga de aplicaciones: Mayor velocidad mejora la respuesta inmediata.
  • Transferencia de archivos: Procesos más rápidos y eficientes.
Aspecto SSD SATA SSD NVMe
Velocidad de lectura 500 MB/s 3000 MB/s
Velocidad de escritura 450 MB/s 2500 MB/s
Latencia ~100 µs ~20 µs